Palomitero

Guardado en: Idiosincrasia, Tebeos, Cine — Mr.Asterisco March 27, 2007 @ 5:18 pm

Odio esa palabreja. Odio que se use en según qué círculos para referirse a algo cuya intención primera es el entretenimiento, la diversión, la belleza plástica o todo ello a la vez. Como si fuera poco. Odio que se menosprecie la calidad de algo (películas y tebeos, principalmente) mediante el adjetivo palomitero, porque no entra en la mentalidad de algunos que la diversión pura o la belleza estética sin mensaje pueda ser defendible. Aborrezco de ese paternalismo multidireccional. Y me molesta especialmente que las posibles capas, que a veces las hay, aunque sea accidentalmente, se vayan por el puto retrete por usar la maldita palabra.

Lo odio. Me da por el culo. Me exaspera. Me cabrea. Como dijo un sabio cercano, es la excusa de los gilipollas.

Sólo quería decir eso. Gracias por pasarse por aquí.

Como las avestruces

Guardado en: Tebeos, Cine — Mr.Asterisco March 14, 2007 @ 9:53 am

A veces me gustaría enterrar la cabeza en un agujerito y no enterarme de nada. Porque tontos y cabrones tenemos demasiados.

“Following the Islamic Revolution in Iran, Hollywood and cultural authorities in the U.S. initiated studies to figure out how to attack Iranian culture,” Shamqadri added “certainly, the recent movie is a product of such studies.”

Palabras, según People News, de Javad Shamqadri, consejero de arte - algo estrábico - del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, a propósito de 300, una película que “insulta” a la civilización persa. De la que Irán es continuadora, como todos sabemos.

Vi la película el otro día, por cierto. Y está muy bien, qué quieren que les diga. Tiene momentos absolutamente impresionantes, con secuencias de combate construídas a base de splash-pages en movimiento deliciosas. No funciona tan bien como el tebeo, no obstante. Pero interpretarla políticamente me sigue pareciendo, como sabía que iba a parecerme, de descerebrados o hijos de puta.

Elijan.

(via Con C de Arte)

La púa del destino

Guardado en: Musiquismos, Cine, Videos — Mr.Asterisco March 5, 2007 @ 10:59 am

En esta santa casa adoramos a Jack Black, porque, como a él, las máscaras de lucha libre nos ponen tontos, y el rock de guitarras guarronas, más. The Pick of Destiny - que la Temple tuvo a bien conseguirme - me dejó ayer extasiadito, oigan. El comienzo, de puro musical hard-rock, es más intenso, cachondo y acertado que muchas de las películas que van a echarse a los ojos en los próximos meses.
Tiene sus altibajos, pero, en general, hay un talento inmenso para la comedia loca y el rock zumbón. Además de un par de apariciones estelares deliciosas (Dio, Dave Grohl). Tenacious D, grupo de cabecera desde ahora mismo. Bueno, no exactamente, pero ahora, más.
Veanla, devoren la banda sonora y gocen, por dios, gocen.

Y un motorista from hell

Guardado en: Tebeos, Cine — Mr.Asterisco February 16, 2007 @ 11:15 am

Habla Jordi Costa en El País de Ghost Rider

[…]Lo mismo puede esgrimir en su defensa todo espectador que, como este crítico, prefiera echar a perder dos horas de su tiempo con esta película de superhéroes chorra, macarra y escasamente elegante antes que con otra pomposa disección del arquetipo superheroico como las propuestas recientemente por cineastas como Bryan Singer o Christopher Nolan […] En la película, Johnson logra armonizar los dos orígenes del personaje, con la complicidad de un Sam Elliott que parece disfrutar tanto como sus compañeros de reparto. El resto es ruido, autoironía, infiernos digitales y el canalillo de Eva Mendes. En otras palabras, lo que el público de Ghost Rider pide. Y no más. 

Y yo necesito que sea eso, precisamente. Macarra, ruidosa, infernal, superflua… Buena.

300 gilipolleces

Guardado en: Tebeos, Cine — Mr.Asterisco @ 11:01 am

Llevo varios días siguiendo las citas que Pepo está colocando en su blog a propósito de la versión de 300 que se ha presentado en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Y resulta absolutamente fascinante las ganas locas que tienen algunos de buscarle los tres pies políticos a un gato que poco más que quiere que le rasquen la barriguita y ronronear. Ha pasado recientemente en nuestra blogosfera con Ultimates, y ahora mucho me temo que al menos a parte de la prensa europea le va a dar con esta adaptación.

300, de Frank Miller - y sin verla imagino (y espero) que también la película -, es, ante todo, un espectáculo visual y hormonal de una vitalidad sobrecogedora. Trescientos espartanos arreándose mamporros contra miles de persas, unos y otros presentados con una estética cuidada y deliciosa, en una narración que persigue, también y ante todo, logros estéticos, plásticos, y arquetípicamente emocionales. Sí, por supuesto que tiene lecturas. Y tal vez a Miller se le fue un pelín la mano con según qué discursos que, realmente, no eran necesarios. Pero los valores que presenta principalmente son universales y despolitizados: en resumidas cuentas, el “si realmente deseas algo, o crees que debes hacerlo, hazlo sin importar las consecuencias. Y punto”. La afirmación a través de la determinación. Y bueno, también aquello, muy efectivo siempre, de a ver quién tiene los huevos más gordos. Pero ante todo, 300 tiene una dimensión abstracta envuelta de épica, una preponderancia de la forma en busca de la emoción pura, que sitúa cualquier contenido en segundo plano.

Algunos críticos han soltado perlitas como…

Persia es -por si alguien no lo sabe- nada menos que el actual Irán (o sea los malos son los iraníes). […] qué mejor que estrenar una película muy bien hecha, genial para los jóvenes gringos de menos de 20 años, sedientos de edificantes historias de honor salpicadas (nunca mejor dicho) de sangre y gloriosas batallas recreadas por ordenador. Esto de dar moral a la futura tropa ya lo hacía Hollywood en los 40 con películas propagandísticas pero con un guión digno de tal nombre.

Y ya estamos con la tontería de relacionar la situación política actual con obras cuyos intereses están en otro sitio diametralmente opuesto. No ya relacionarlas, vaya, sino justificarlas o definirlas por ella. Seguramente, antes de que se me erice el vello, debería ver la película. Aunque dudo que pervierta tanto la intención del tebeo. Pero algo me dice que si señores como el que firma esa cita lo leyeran, acabarían extrayendo la misma conclusión.

Cada cual se hace las pajas como quiere. Eso sí.


A mí es que el primer trailer, sobre todo, me pone de un tontorrón…