Je suis c´est fini

Guardado en: Idiosincrasia, Tebeos — Mr.Asterisco May 24, 2007 @ 9:12 am

Estuve de viajecito por el Sur de Francia la semana pasada. Volví con tanto curro que ya ni me acuerdo. Creo que no había entregado tantas páginas en tan poco tiempo jamás. Bueno, algunas con algo de truco (target infantil), pero sólo un poco. El caso es que mis efímeras vacaciones han quedado allá, en la lejanía, pobrecitas ellas, pero yo venía con ganas de comentar un par de cositas.

1) Carcasona es un lugar extraño, temático, pequeño y bello. Una ciudadela amurallada medieval restaurada a finales del siglo XIX por un gentil caballero que quiso dejarla saludable y lozana. La ciudad, especialmente el castillo, tiene, por tanto, un importante componente de reinterpretación. Que no parece desencaminada ni mucho menos, en cualquier caso. Si las murallas, las torrecitas, los hogares inquisitoriales, las barbacanas y toda la parafernalia medieval les hace tilín, visitilla al canto.

2) Collioure también es parada obligatoria. Pueblecito a orillas del mar, a tres pasos de la frontera con Gerona,, con fortaleza a pie de puerto, y un encanto que tira de espaldas. Uno de esos sitios que le hace preguntarse a uno “por qué carajo ya no vives junto al mar, imbécil”.

3) Las carreteras francesas. Miren, este tema me puso de una considerable mala leche. Por agravio comparativo, vaya. Resulta que las autopistas son de peaje, y, por una casualidad, descubrí que las llamadas “nacionales” deberían provocar la vergüenza de todos esos señores que en este país se empeñan en poner radares en tramos no peligrosos. En la mayoría de tramos de las carreteras nacionales francesas no se puede adelantar, pero al conductor se le compensa con otros tramos frecuentes (cada pocos kilómetros) de doble carril. Cortitos (entre 800 y 1500 metros), pero suficientes para superar al vehículo que te pueda estar reteniendo.
Además, los cruces están preparados con carriles en mitad de la calzada en los tramos donde hay abundantes salidas - o moderadamente abundantes - para que el coche que haya de girar no se vea obligado a pararse en mitad de la vía, con el peligro que eso supone. Además de sustituir cualquier cruce complicado por rotondas.
Comparen ahora con nuestras carreteras nacionales, donde los cruces, muchas veces, está mal señalizados, sin carriles adicionales e, inexplicablemente, demasiado cerca de curvas pronunciadas (la que casi se lía en una carretera de Lérida, volviendo a España por Andorra, cuando cuatro coches tuvieron que detenerse para poder hacer un giro - los cuatro -, a poco menos de doscientos metros de una curva). Por no hablar de los adelantamientos en dichas carreteras. Que sí, con un poco de cabeza y poca prisa no deben generar peligro. Pero, qué demonios, salir disparado desde detrás de un camión y avanzar varios cientos de metros por el carril contrario siempre es peliagudo. Y aunque a algunos nos haga cosquillitas la adrenalina, el sistema francés de “espera unos kilómetros y adelantarás sin peligro” es infinitamente más sabio.
Lo que no quiere decir que todas las carreteras francesas sean así. Las del triángulo Perpignan, Andorra, Toulouse, sí, al menos.

4) Los franceses y los tebeos. No tuve mucho tiempo de investigar el asunto: un par de tiendas en Tolosa. Sorprende, definitivamente, encontrarse un establecimiento repleto de álbumes en tapa dura, con una sección comedida de recopilatorios de material americano en rústica, y otra aún más modesta de comic-books. Y sección de manga, eso sí, enorme (la cantinela de “moda pasajera” se apagó, ¿no?). Pero, obviedad al canto, con presencia mayoritariamente clara de material autóctono (no me refiero al manga).
La mayor sorpresa me asaltó, no obstante, en Foix. Un pueblo chiquitito, con cierto encanto, y un castillo bastante majo (y el rio subterráneo navegable más largo de Europa, dicen, muy cerca… si gustan de las profundidades de la tierra). Subiendo a una de sus torres, entramos en una cámara que nos recibió con cortinas decoradas con viñetas de cómic. Y, tras ella, una exposición llamada algo así como - disculpen mi memoria - “la imaginería medieval en el cómic“. Pequeñita, eso sí, con unas cuantas reproducciones de páginas de diferentes álbumes, dirigidos a edades variadas, de temática medieval más o menos fantástica.

Foix_bdexpo

Como decían en aquella película, “sutiles diferencias”. O quizá no tanto.5) No vayan a Andorra de compras. El Factory, o equivalente local, está más cerca.

6) Coman Foi Gras. O su paté. Y busquen una cosita llamada Hypocras. En versión gel confitado es una cosa maravillosa.

7) No hace falta que explique que el título es una broma, ¿verdad? No soy TAN tonto… ejem…