Como las avestruces
A veces me gustaría enterrar la cabeza en un agujerito y no enterarme de nada. Porque tontos y cabrones tenemos demasiados.
“Following the Islamic Revolution in Iran, Hollywood and cultural authorities in the U.S. initiated studies to figure out how to attack Iranian culture,” Shamqadri added “certainly, the recent movie is a product of such studies.”
Palabras, según People News, de Javad Shamqadri, consejero de arte - algo estrábico - del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, a propósito de 300, una película que “insulta” a la civilización persa. De la que Irán es continuadora, como todos sabemos.
Vi la película el otro día, por cierto. Y está muy bien, qué quieren que les diga. Tiene momentos absolutamente impresionantes, con secuencias de combate construídas a base de splash-pages en movimiento deliciosas. No funciona tan bien como el tebeo, no obstante. Pero interpretarla políticamente me sigue pareciendo, como sabía que iba a parecerme, de descerebrados o hijos de puta.
Elijan.
(via Con C de Arte)
