New York, New York

Guardado en: Idiosincrasia, Tebeos — Mr.Asterisco February 21, 2007 @ 10:05 pm

Me voy mañana a Nueva York. Por motivos que ya comentaré cuando tenga que hacerlo, pasaré este fin de semana asistiendo fervoroso a la New York Comic Con.

Vuelvo la semana que viene. Si no, es porque Juliet Landau quiere que me quede, y me deja llamarla Drusilla.

Deformidad desenfocada

Guardado en: Arte — Mr.Asterisco @ 5:12 pm

Se clausuró ARCO el lunes. Y yo, que he de confesarlo, de arte contemporáneo entiendo lo justito y algo menos, anduve por allí el domingo dando un paseíto. Entre el batiburrillo de obras y autores, saqué en claro varias cosas, de las que quiero compartir con ustedes una: Evan Penny.

Este escultor canadiense - que resulta que fue técnico de efectos especiales en eXistenZ - me impactó como un rodillazo en la frente de los de Ong Bak con una pieza de su serie Anamorphs. Ésa que ven más abajo, para ser exactos. Me causó una profunda impresión por su peculiar exploración de la deformidad y el consecuente logro de una auténtica tridimensionalización física de lo que es, básicamente, un defecto óptico: el desenfoque. Penny, de quien leo en su web que gusta de hacer malabarismos en silicona con los tiempos fotográficos, consigue con Anamorphs que el desenfoque tenga lugar en el mismo objeto, no en el observador. Lo cual produce, ahí, a dos palmos o dos metros de la escultura, un efecto absolutamente perturbador, una inmediata falta de confianza en los sentidos.

Evan Penny - Anamorphs

Impresionante también su serie Backs: turbador el inevitable intento de mirar la pieza de costado buscando un frente que debería estar ahí pero, obviamente, no existe.

Evan Penny - Backs

Y hablando de deformidad y óptica física…

Evan Penny

Nuevos aires en la escultura figurativa. Pero no me hagan mucho caso, que ya digo que soy un iletrado.

(fotos por cortesía de Miss Chili Temple)

Mondo Pixel 2.0

Guardado en: Videojuegos — Mr.Asterisco February 19, 2007 @ 10:25 am

Hoy, Lunes, sólo hay una noticia posible: Mondo Pixel ha vuelto.

Después de una muerte de chichinabo, el blog de videojuegos más chanante ha resurgido más bonito, más sólido, más molón y más de todo que antes, gracias al sudor de las frentes de Tones y enunice. Y con más gente también. Yo estoy encantado de que Tones me haya invitado a unirme al nuevo staff junto a titanes de la talla de Chaiko y Vigalondo.

Nos multiplicamos como los panes y los peces. A ver si la armamos bien gorda.

Y un motorista from hell

Guardado en: Tebeos, Cine — Mr.Asterisco February 16, 2007 @ 11:15 am

Habla Jordi Costa en El País de Ghost Rider

[…]Lo mismo puede esgrimir en su defensa todo espectador que, como este crítico, prefiera echar a perder dos horas de su tiempo con esta película de superhéroes chorra, macarra y escasamente elegante antes que con otra pomposa disección del arquetipo superheroico como las propuestas recientemente por cineastas como Bryan Singer o Christopher Nolan […] En la película, Johnson logra armonizar los dos orígenes del personaje, con la complicidad de un Sam Elliott que parece disfrutar tanto como sus compañeros de reparto. El resto es ruido, autoironía, infiernos digitales y el canalillo de Eva Mendes. En otras palabras, lo que el público de Ghost Rider pide. Y no más. 

Y yo necesito que sea eso, precisamente. Macarra, ruidosa, infernal, superflua… Buena.

300 gilipolleces

Guardado en: Tebeos, Cine — Mr.Asterisco @ 11:01 am

Llevo varios días siguiendo las citas que Pepo está colocando en su blog a propósito de la versión de 300 que se ha presentado en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Y resulta absolutamente fascinante las ganas locas que tienen algunos de buscarle los tres pies políticos a un gato que poco más que quiere que le rasquen la barriguita y ronronear. Ha pasado recientemente en nuestra blogosfera con Ultimates, y ahora mucho me temo que al menos a parte de la prensa europea le va a dar con esta adaptación.

300, de Frank Miller - y sin verla imagino (y espero) que también la película -, es, ante todo, un espectáculo visual y hormonal de una vitalidad sobrecogedora. Trescientos espartanos arreándose mamporros contra miles de persas, unos y otros presentados con una estética cuidada y deliciosa, en una narración que persigue, también y ante todo, logros estéticos, plásticos, y arquetípicamente emocionales. Sí, por supuesto que tiene lecturas. Y tal vez a Miller se le fue un pelín la mano con según qué discursos que, realmente, no eran necesarios. Pero los valores que presenta principalmente son universales y despolitizados: en resumidas cuentas, el “si realmente deseas algo, o crees que debes hacerlo, hazlo sin importar las consecuencias. Y punto”. La afirmación a través de la determinación. Y bueno, también aquello, muy efectivo siempre, de a ver quién tiene los huevos más gordos. Pero ante todo, 300 tiene una dimensión abstracta envuelta de épica, una preponderancia de la forma en busca de la emoción pura, que sitúa cualquier contenido en segundo plano.

Algunos críticos han soltado perlitas como…

Persia es -por si alguien no lo sabe- nada menos que el actual Irán (o sea los malos son los iraníes). […] qué mejor que estrenar una película muy bien hecha, genial para los jóvenes gringos de menos de 20 años, sedientos de edificantes historias de honor salpicadas (nunca mejor dicho) de sangre y gloriosas batallas recreadas por ordenador. Esto de dar moral a la futura tropa ya lo hacía Hollywood en los 40 con películas propagandísticas pero con un guión digno de tal nombre.

Y ya estamos con la tontería de relacionar la situación política actual con obras cuyos intereses están en otro sitio diametralmente opuesto. No ya relacionarlas, vaya, sino justificarlas o definirlas por ella. Seguramente, antes de que se me erice el vello, debería ver la película. Aunque dudo que pervierta tanto la intención del tebeo. Pero algo me dice que si señores como el que firma esa cita lo leyeran, acabarían extrayendo la misma conclusión.

Cada cual se hace las pajas como quiere. Eso sí.


A mí es que el primer trailer, sobre todo, me pone de un tontorrón…

La insoportable levedad del comic-book

Guardado en: Tebeos — Mr.Asterisco February 13, 2007 @ 6:16 pm

Incide hoy Álvaro en DDT, su reciente nuevo blog para El País, en el recurrente tema del éxito del manga, tanto en Estados Unidos como en Europa, a propósito de este otro post de Halifax_Slasher llamado “Why we love manga“. No voy a divagar sobre el éxito del tebeo japonés, con su particular idiosincrasia, porque ya estoy cansadito después de muchos años de escuchar y rebatir tonterías de que si es moda pasajera y blablablá cuando no sólo las cifras de ventas cantan, como dice Álvaro (y han demostrado y comentado él y otros muchos en muchas más ocasiones ), sino que lo nipón ha salpicado estética y narrativamente al cómic americano más mainstream - principalmente - desde los ochenta (vean el Ronin de Miller, sin ir más lejos). Cada cual que sea lo burro que quiera ser.

Lo que me llama la atención de todo esto - y que también Álvaro comenta en un punto de su texto - es que parecemos vivir una clara crisis de según qué formatos tradicionales, en este caso el comic-book. Y me llama la atención porque me ha recordado un cambio de actitud con respecto al tebeo de grapa que, aunque totalmente asumido, parece bastante significativo: hace unos años yo, personalmente, devoraba los comic-books conforme caían en mis manos, y ahora suelo aparcarlos varios meses para luego leerlos de seguido. Y me consta que no soy el único que lo hace o que, directamente, espera a los tomos recopilatorios. A esto se refiere Heidi McDonald como “satisfying chunk“, es decir, el grado de satisfacción que se obtiene de las veintipocas páginas de un tebeo, que, obviamente, ha descendido. Más que signos de torpeza o vaguería -que dirían algunos dioptrópicos -, yo lo interpreto como un síntoma claro de que el formato está en declive desde su misma producción: guionistas y dibujantes no lo conciben como una unidad narrativa completa, y el lector, consecuentemente, tampoco lo percibe así.

A mí me trae sin cuidado, hasta cierto punto. Cuando, como comentaba hace días, se gasta uno tres dólares (o euros) en un tebeo con casi más páginas de publicidad que de tebeo, y, además, siente la necesidad de esperar a tener unos cuantos ejemplares más para conseguir una lectura satisfactoria, acaba prescindiendo del formato y obtando por los tomos. También se ha escrito mucho sobre cómo los autores parecen plantear sus historias (o las plantean de hecho) pensando a largo plazo y en un formato más extenso, aunque aquéllas acaben editadas fraccionadas. Pero, en definitiva, no me apena que ocurra esto. No soy una plañidera nostálgica del soporte. Lo que parece cada vez más evidente es que el comic-book está muriendo como medio.

De ahí, seguramente, parte del éxito del manga, que a pesar de presentar una narrativa mucho más pausada que la del cómic americano popular, elige tradicionalmente un formato más extenso y, por tanto, más satisfactorio. No vamos a entrar ahora en las temáticas del cómic nipón ni en los medios de distribución que ha elegido (en Estados Unidos, particularmente, que, por otro lado, no deberían sorprender a nadie, teniendo en cuenta cómo se distribuye el manga en Japón), que serían otras razones de peso pero no me interesan ahora.

“Oiga, que yo aún disfruto con muchos de los comic-books que compro”, me van a decir. Y sí, oigan, yo también. Pero también resulta curioso cómo muchos de ellos son, en realidad, recopilaciones de dos o tres números americanos. Porque, seamos sinceros. Ultimates, por ejemplo, es la repanocha. Y Ultimate Fantastic Four también la estoy disfrutando como un enano. Pero, si sólo leyéramos un ejemplar -y no dos, como hacemos en la edición española -, ¿no sabría ligeramente a poco? Precisamente lo que me pasa con muchos de los tebeos que compro directamente via Previews.

Con lo cual, repito, no pretendo echar piedras sobre el tejado de ningún autor, aunque bien es cierto que dependiendo de quién escriba y dibuje, y cómo, las veintitantas páginas dan de sí o no. Pero yo disfruto a Millar, y a Ellis, y a Morrison, y a Ennis, y a todos, en tomo. Los Invisibles me habría parecido incomprensible (más, quiero decir) de leerla en tebeos cortitos espaciados mensualmente. Transmetropolitan rugía como una bestia leyendo decenas de páginas sin parar, enganchado cual yonqui. Pero, ¿cómo habría funcionado en dosis más pequeñas con varias semanas de espera entre cada toma? Realmente no lo sé. Y ninguno de los dos ejemplos son, precisamente, tebeos de contenido ligero.
El comic-book se nos muere. A ver si se dan cuenta quienes tienen que hacerlo. Por su bien, vaya. Como las gentes de la industria discográfica. A ellos también les haría falta hacerse mirar un par de cosillas.

Ya estoy mudado

Guardado en: Idiosincrasia, Musiquismos — Mr.Asterisco February 12, 2007 @ 3:50 pm

Eso mismo, oigan. He dado por terminada mi mudanza. Ahora comienza la instalación. La puta instalación. Al menos tengo adsl y contacto con el exterior, y puedo trabajar con cierta tranquilidad. Siempre y cuando no mire más allá de la puerta y vea las decenas de cajas y bolsas llenas de cosas aún por colocar. Y tengo que decidir si gastarme mi dinero en lo que me lo tengo que gastar, o en los muebles que aún nos hacen falta. Les juro que no entiendo cómo podíamos tener tantos libros, tebeos, revistas, dvds y parafernalia pajera sin fin en nuestro anterior hogar….

En cualquier caso, yo ya estoy preparando mi fin de semana post-apocalipsis. Ya sé que es lunes. Pero no quieren saber cómo he pasado éste que acaba de terminar. Baste decirles que he batido mi record de montaje de estantería Billy de Ikea… Así que me he hecho con mi flamante entrada para el concierto de Jet. Venga, todos saben quiénes son. Y sí, adoro el rock clasicote y stoniano. Jet, además, tienen un simpático deje AC/DC. Y también me gustan los Black Crowes, que miran al horizonte e improvisan non-stop. Pesados. Déjenme en paz.


¿Saben lo único malo de que Jet toquen el Sábado (en Madrid, por cierto, a las nueve en La Riviera)? Que ese mismo día lo hacen Humbert Humbert en el Nasti (a las diez). Mil demonios me lleven, porque yo pensaba que no coincidían y hace meses que no asisto a un concierto de estos dos titanes. Más o menos, por alguna inexplicable casualidad, desde que ficharon por Subterfuge.

En fin, yo propongo dos conciertazos. Ustedes elijan. Si quieren.

Paseando trastos

Guardado en: Idiosincrasia — Mr.Asterisco February 1, 2007 @ 11:52 pm

Volví de Las Vegas.

Las Vegas view

Ésta era la vista desde mi habitación del hotel. Bello, ¿verdad? Muy intenso el viaje, oigan. Y una ciudad fascinante a su modo. Como un parque temático gigantesco que puede recorrerse casi prácticamente de casino en casino, repleto de tetas imposibles y reproducciones de finísimo cartón-piedra. Y miles de dineros pasando de manos. No jugué apenas, finalmente, y eso que tenía intención de desvirgarme con el Blackjack. Pero oigan, dos dólares y medio sí gané a una tragaperras (hay una foto por ahí que lo atestigua). Lógicamente, los perdí al minuto siguiente.

En definitiva, que a la vuelta, subidón de fiebre y gripe majísima. ¿Y saben lo peor? Que estoy de mudanza. De las de verdad, vaya. De las de llenar cajas de tebeos y libros y dar de alta aguas y luces, y teléfonos y adsl y esas cosas de la gente mayor. Un horror. Nuevamente, me sorprende la cantidad de celulosa que la Temple y yo tenemos en casa. Pero es todo para bien.

Mmmmm, ¿ustedes creen que si forro una habitación de librerías, tanto papel servirá aunque sólo sea un poco como aislamiento acústico? Por aquello de poder tocar en casa con cierto desenfreno. La esperanza… ya saben.
Bueno, seguiremos en breve, aunque mi vida ahora mismo es un sindiós.

Por cierto, si van a Las Vegas, tómense algo en el House of Blues. Ah, y muy majo Ed Boon. Un auténtico encanto de persona.

Y más “ahs”: ha salido Xtreme. Corran.