¡Viva Las Vegas!

Guardado en: Idiosincrasia, Tebeos — Mr.Asterisco January 23, 2007 @ 12:02 pm

Iba a empezar pidiendo disculpas, que si el ritmo, que si tal. Pero no, no se puede empezar así un post de un blog neonato. Actualización ligera. Curro intenso. Punto pelota.

Mientras tanto, estos días se me han dado la vuelta los ojos (un poco sólo) con lo curiosas que pueden llegar a ser las ediciones españolas de tebeos americanos. Que si traducciones liberadas, que si cambiamos los verdes por azules. Nada tan grave como para hacerse calvas a tironcillos en la cabellera. Pero vaya, imagino que a Lynn Varley gracia le haría la justa. O mucha.

En el blog de Pepo (magnífico en general, por otra parte) hay hasta quien comenta que vaya con la Varley, que mira que hacer eso así y asá, que si no sabía lo que hacía, que si deprisa y corriendo para comer mucho y bien. Y a mí me hace mucha risa. No ya que a uno no le guste lo que hacen - hicieron - Frank Miller y su señora, sino que la no comulgación se exprese en términos de desdén: trabajo fast-food, torpeza e, incluso, inconsciencia. Vaya, que el tandem responsable de 300 o Elektra Lives Again no tenía una intención concreta - artística, tratándose de quien se trata - all llenar DK2 de colores lacerantes, viñetas king-size y fondos neutros. Cuando uno no entiende o no comparte, compruebo cada vez más a menudo, es más sencillo infravalorar.

El ejemplo más claro está en los (demasiado a menudo) insufribles fans de los videojuegos. Bueno, de según qué licencias, para ser exactos. La que se ha montado con la nota del Zelda en Xtreme. Pero miren, me tiene cansado el Zelda de las narices. Así que mejor hablo de Ultimates y Millar. Que siguen siendo tebeos, y también goza de la incompresión tempestuosa de algunos. Porque que Mark Millar esté haciendo un tebeo poblado de fascistoides neocons y los retrate, precisamente como tales, es signo de veletismo. Dicen.

Bueno, no voy a ser injusto, la argumentación es más compleja. Pero tampoco tengo ganas de reproducir aquí la miriada de argumentos para intentar demostrar lo amigo del cheque que es el escocés y denostar Ultimates que se han esgrimido por ahí. Para eso están los enlaces. Lo que me llama la atención es el mensaje que se entreve: que Millar no tiene - de nuevo - intención artística al retratar así a sus personajes (o narrativa, para quien se incomode con la palabreja). Sino que lo hace por populismo, sabiendo que éste le llevará a la fama y las cuentas bancarias atiborradas.

Y de nuevo me da la risa. En parte porque hay quien defiende la integridad de Varley, pero critica la de Millar. Tal vez la experimentación gráfica es menos ambigua que la honestidad y la crudeza en el desarrollo de personajes. O a lo mejor es aún más sencillo, y es que estamos - todos - profundamente condicionados por nuestras filias y antipatías. Tanto que da pavor. Y luego hay quien exige opiniones objetivas. Valiente tontería (porque ni paradoja, oigan).

Tampoco voy a desarrollar ahora lo que me parece o deja de parecer Ultimates, porque la intención de este post era otra y ya me he ido por los cerros de Úbeda. Eso lo haré, con calma, en la serie que espero comenzar muy pronto y que iba a llamar 1000 Tebeos Obligatorios. Aunque no sé si acabará llamándose así, porque eso es Trademark Focoblog. Y aunque estoy hasta las narices de que Tones tenga siempre las buenas ideas primero, algún nombrecito tendré que inventarme. Para ésta, y para otra sobre Discos Necesarios que tengo en mente (canciones, no, discos, como los valientes).

En definitiva, que no me van a ver el pelo en varios días, porque un servidor se va a Las Vegas. A trabajar, no se crean… Al Gamer´s Day, a ver un montón de jueguecitos y, muéranse de envidia, a conocer a un tal Ed Boon.

Ha costado decirlo, carajo, pero ése era el asunto. Que seguimos la semana que viene.